Ahora esbozaremos otra analogÃa
“Ahora esbozaremos otra analogÃa, y es que todo logro es susceptible de mejorarse. Somos aprendices en la búsqueda de la verdad que puede trazarse en torno de todo cÃrculo; de que no hay final en la naturaleza, y cada final es un comienzo; de que siempre hay otra aurora que se alza sobre el mediodÃa y de que bajo cada fondo se abre otro fondo más profundo.”
Ralph Waldo Emerson, en “CÃrculos,” 1841 Los horizontes son extrañas cosas o no-cosas. Como bien sabÃa Emerson, los horizontes prometen el mundo. Pero nunca están acabados, no son definitivos, completos, o independientes. Aparecen para desaparecer. Son evidencia de su propia evanescencia. Las pinturas de Raúl Soruco están plenas de horizontes. Y para ser perfecta y totalmente precisos, no estoy hablando de paisajes. No me estoy refiriendo a los prados pastizales del realismo del siglo XIX, ni a los campos de ensueño del surrealismo del siglo XX. No, los horizontes de Soruco a menudo consisten de rayas de lo más sutiles, ya sean horizontales o verticales. Hay una raya blanca en la parte baja de la aherrumbrada expansión en Confesión”. Hay una delicada raya roja que corta a través de “Pasión.” Y hay una inquietante raya gris que se estira, como la sombra del borde de la tela, a través de “Sibila.” Cualesquiera el color y la orientación, todas estas lÃneas de horizontes revelan marcos dentro del marco, lo profundo bajo lo profundo. Y son sólo un signo del proyecto mayor de Soruco: la búsqueda de la trascendencia del mundo fÃsico a través del acto intensamente fÃsico del pintar.
En este respecto, Soruco hace rememorar algunos de los grandes pintores expresionistas abstractos. Su trabajo es a un tiempo muscular y gestual, con brochazos espesos y resueltos que parecen casi cincelados en la tela. Sus colores tienen fuerza, son vigorosos como si estuvieran enérgicamente pintados y vueltos a pintar en busca de algo más que la mera pintura al óleo sobre la tela. Sus superficies son ásperas obras de amor. La trascendencia, después de todo, es trabajo duro.
- Jori Finkel
